Salvador de dos ojos y una boca,
porque nadie puede salvarte
si no es similar a ti,
conociendo tus inquietudes
humano.
Pobre de aquellos únicos,
que deben
aspirar a ser perfectos
apenados por su vívida lucha
sin encontrar parecido
con ninguno de los suyos
defendiéndose,
curándose,
solos.