Embotellamiento, ese mal social que aparece cuando menos lo necesitas. En plena ruta, haciendo dos metros cada diez minutos y a menos de quince grados, Jaime empezaba a perder la cordura, o la poca que le quedaba. Las gotas de transpiración competían en esquí a lo largo de su demacrada cara mientras no apartaba la … Sigue leyendo Seremos tres y luego, nada