Caigo conmigo

Cuan solitario te noto. Capaz sea el escepticismo. Como un veneno maldito, va reprimiendo tus necesidades sociales. Como un muerto velado, la gente va abandonándote de a poco. Qué bueno verte tan bien. Con tus turbias ideas contagias pensamientos innecesarios. No te llamé para esto, no quería matear solo. ¿Te pusiste a pensarlo? Ese imparable … Sigue leyendo Caigo conmigo

Antes no tocaba un libro…

Recuerdo que desde que llegué a este mundo mi tía ya tenía una colección de libros tan grande que ocupaban cerca de ocho estantes medianos (más los que estaban apilados y guardados aparte). Habrá leído más fuera de casa porque no tengo muchas memorias de habérmela topada leyendo en la cocina o en la sala. … Sigue leyendo Antes no tocaba un libro…