Un frasco frío medio lleno con relampagueantes pensamientos tinos, pero vacíos. Porque tiró lo que alguna vez fue: juicios crudos, bestialidades, verdades disfrazadas de tempestades. El imberbe, infantil, un crudo imbécil más. tarado actor de estupideces guionadas por el resto, cansino abstraído al dejarse perturbar, bajo, torpe y arrogante, concienzudo cómplice de suicidios ideológicos. Vivió … Sigue leyendo Si lo miras fijo, se escuchan los gritos.