El acaricia tímpanos

El opulento público alaba a tan conocido artista de tétrica suavidad, que, entrando a corazones abiertos con un dulce tacto al tímpano, estrangula realidades al masturbar oídos con éxtasis en notas, entrando y saliendo de tantos órganos desconocidos, dejándolo como el único conocido a aquel que entra en sus corazones.